Tras la destrucción causada por el huracán Otis, Acapulco se reinventa con una nueva infraestructura hotelera diseñada para resistir fenómenos naturales extremos. Según Simón Quiñones Orozco, secretario de Turismo de Guerrero, 266 hoteles con 14,238 habitaciones ya están operando bajo estándares antihuracanes, lo que garantiza mayor seguridad para los turistas. Además, se espera que para Semana Santa se alcancen las 15,000 habitaciones disponibles con la apertura de otros establecimientos que aún se encuentran en reconstrucción. Esta renovación busca atraer más visitantes y reactivar la economía local.
Entre los avances destacados, Quiñones mencionó que los hoteles Hotsson y Amares han elevado su categoría de cuatro a cinco estrellas, mientras que el hotel El Cano reabrirá como condominio y el Park Royal está próximo a inaugurarse. El funcionario también adelantó que se están llevando a cabo negociaciones con inversionistas para anunciar próximamente nuevas aperturas y proyectos de construcción. Estas mejoras forman parte de un esfuerzo integral para posicionar a Acapulco como un destino turístico más seguro y competitivo.
Este renacimiento de Acapulco se enmarca en la creación del Centro Integralmente Planeado para el puerto, una iniciativa del gobierno federal que busca recuperar espacios abandonados, incluyendo varios hoteles. Con estas acciones, Acapulco no solo se prepara para enfrentar futuros desafíos climáticos, sino que también busca recuperar su lugar como uno de los destinos turísticos más emblemáticos de México.