Tecnología de punta, sostenibilidad y gastronomía peruana fusionan en un modelo que atrae a viajeros de negocios y placer en Lima.
En el vibrante distrito de Surco, el Hilton Garden Inn se erige como un oasis de innovación y calidez peruana bajo la dirección de Natali Carvajal. Con una estrategia centrada en tecnología, sostenibilidad y gastronomía, el hotel ha logrado destacar en el competitivo mercado limeño. “Cada detalle, desde cerraduras digitales hasta iluminación inteligente, está diseñado para anticipar las necesidades del huésped”, explica Carvajal. Además, su compromiso con el medio ambiente se refleja en sistemas de eficiencia energética y reciclaje integral, mientras su cocina fusiona ingredientes locales con técnicas globales, convirtiendo platos como el ceviche en experiencias gourmet.
Eventos y turismo: un equilibrio perfecto
Con salones para 300 personas y tecnología de última generación, el hotel se consolida como epicentro de eventos corporativos y sociales. “No solo ofrecemos espacios, sino soluciones personalizadas desde el primer café hasta el brindis final”, destaca Carvajal. Para viajeros de placer, paquetes turísticos incluyen recorridos por los secretos gastronómicos y culturales de Lima. Esta dualidad, sumada a su ubicación privilegiada cerca de zonas empresariales y centros comerciales, atrae tanto a ejecutivos internacionales como a turistas exigentes. “Ser parte de Hilton nos permite combinar estándares globales con la autenticidad peruana”, agrega.
Retos y futuro: sostenibilidad como bandera
En un contexto postpandémico, el hotel enfrenta desafíos como la seguridad y la reactivación, pero Carvajal ve oportunidades. Con ventas que ya superan las de 2019, apuestan por fortalecer su programa de fidelización Hilton Honors y profundizar prácticas ecoamigables, como la reducción de plásticos y alianzas con proveedores locales. “Nuestra meta es ser referentes en hotelería sostenible sin perder la esencia que nos hace únicos”, afirma. Con Natali al frente, el Hilton Garden Inn Surco no solo aloja, sino inspira, demostrando que innovación y tradición pueden coexistir en armonía.