Un Airbus A321 sufrió graves daños tras colisionar con un pájaro durante el despegue. Pasajeros fueron reubicados, pero el CEO cuestiona: “¿Quién asumirá los costos?”.
Un vuelo de LATAM (LA3367) que despegó del aeropuerto Galeão en Río de Janeiro con destino a Guarulhos (São Paulo) vivió un momento crítico este miércoles 26 de febrero. Minutos después de despegar a las 10:35 horas, el Airbus A321 chocó contra un ave, provocando un agujero en la sección delantera de la aeronave. La tripulación, en un acto de rápida decisión, activó protocolos de emergencia y logró aterrizar de manera segura en el mismo aeropuerto a las 11:04 horas. “La seguridad es prioridad, pero ahora enfrentamos costos y posibles demandas”, declaró Jerome Cadier, CEO de LATAM, en redes sociales.
Daños y reacciones: un susto en pleno vuelo
El impacto del ave no solo causó daños visibles en el fuselaje, sino que obligó a cancelar el vuelo y reubicar a los pasajeros en otros itinerarios. Aunque no se reportaron heridos, el incidente reavivó el debate sobre los riesgos de la fauna aviar en aeropuertos. Cadier, en un mensaje crítico, cuestionó: “¿Quién paga la factura de estos eventos imprevistos?”, aludiendo a los costos operativos y legales que podrían surgir. LATAM aseguró que cubrirá los gastos de los afectados, pero el ejecutivo insistió en la necesidad de “responsabilidades claras” entre autoridades y aerolíneas.
Seguridad aérea vs. fauna: un desafío latente
Este caso se suma a cientos de incidentes anuales por colisiones con aves en Brasil, un problema que requiere inversión en tecnología y gestión de ecosistemas cercanos a aeropuertos. Pese a lo dramático del evento, expertos destacaron la eficacia de los protocolos de LATAM: “El aterrizaje seguro demuestra la preparación de las tripulaciones”, señaló un analista del sector. Mientras Cadier evalúa acciones legales, los pasajeros respiran aliviados: lo que pudo ser una tragedia, quedó en un susto con lecciones para el futuro.