A pesar de los lamentables sucesos ocurridos en Chancay, la provincia de Huaral continúa celebrando con orgullo su emblemático Día del Pato en Ají, que se festeja cada tercer domingo de febrero. En lo que resta del presente mes, la ciudad y sus alrededores se mantienen fieles a esta tradición gastronómica, consolidada como el potaje más aceptado de la región, y que representa el alma culinaria del norte chico. La celebración no solo es un homenaje a la herencia cultural, sino también un símbolo de resiliencia ante la adversidad.
Rosa Elena Balcázar, destacada promotora de turismo gastronómico en Huaral, expresó con entusiasmo: “Me siento increíblemente orgullosa de haber sido una de las impulsoras, junto a los asociados de AHORA Huaral, para que este delicioso plato tenga su propia fecha de celebración. Desde 2014, festejamos este día con mucha alegría y sabor”. Su intervención resalta el compromiso de la comunidad con un plato que, con más de 200 años de historia, ha pasado de generación en generación y se ha convertido en el emblema de las reuniones familiares y festividades locales.
El Pato en Ají se distingue por su exquisito sabor, resultado de la combinación de carne de pato y un aderezo especial a base de cebolla y ají, que lo hace único. Tradicionalmente, se acompaña de frejoles, arroz blanco, yuca y una salsa afrodisíaca elaborada con ingredientes cosechados en los fértiles campos huaralinos. La preparación artesanal, que en el pasado implicaba la crianza de aves alimentadas exclusivamente con maíz y la cocción a la leña de naranjos o huarangos, ha llevado este potaje a trascender fronteras, consolidándose como una joya culinaria que sigue deleitando paladares más allá de la región.