Los gremios de turismo de Cusco han emitido un pronunciamiento urgente ante la crítica situación que atraviesa la gestión de Machu Picchu, uno de los destinos más emblemáticos del mundo. Denuncian que, a pesar de que el santuario recauda aproximadamente 200 millones de soles anuales por venta de entradas, menos del 5% se destina a su conservación y manejo. Además, critican la disputa entre el Gobierno Regional de Cusco (Gore) y el Ministerio de Cultura (Mincul) por la administración de estos fondos, exigiendo que los ingresos se utilicen exclusivamente para la preservación, modernización y desarrollo del parque arqueológico.
Otro punto crítico es el sistema de venta de boletos, que ha generado insatisfacción entre turistas y operadores. A pesar de la transición a una nueva plataforma administrada por la Secretaría de Gobierno Digital, persisten fallas como inestabilidad en las funciones, errores en la impresión de anexos, comisiones excesivas y restricciones en la compra del Camino Inca. Los gremios también rechazan la venta presencial de 1,000 entradas en Machu Picchu Pueblo, que ha creado largas colas de hasta 12 cuadras y fomentado la informalidad, incluyendo la reventa ilegal de boletos. Exigen la eliminación de esta medida y un único mecanismo de compra que garantice transparencia y eficiencia.
Finalmente, los gremios lamentan la inacción del Mincul y del Instituto Nacional de Turismo (Insetur) frente al deterioro de la gestión de Machu Picchu. Advierten que, si no se toman medidas urgentes, las autoridades responsables deberán ser reemplazadas por profesionales idóneos. “Machu Picchu merece mayor atención, presupuesto y decisiones técnicas, no políticas”, concluyen, subrayando que la crisis actual no solo afecta la experiencia de los visitantes, sino también la imagen del Perú como destino turístico de clase mundial.