Flybondi, una de las principales aerolíneas privadas de Argentina, ha anunciado la cancelación de 71 vuelos entre hoy y fin de año, dejando a más de 13.000 pasajeros varados en plena temporada navideña. La medida busca evitar el colapso en los aeropuertos, pero ha encendido el debate sobre la viabilidad de las aerolíneas low-cost en el país.
La compañía, que surgió durante el mandato de Mauricio Macri para ofrecer vuelos económicos, se enfrentó a restricciones durante el gobierno de Alberto Fernández debido a políticas de precios mínimos. Con la llegada de Javier Milei a la presidencia, Flybondi recuperó la libertad para fijar tarifas, pero ha tenido dificultades operativas para cumplir con la demanda.
En noviembre, Flybondi ya había cancelado cerca de 200 vuelos, lo que llevó al gobierno a anunciar sobre posibles sanciones. Pese a alquilar aviones adicionales a la española AlbaStar ya aerolíneas europeas, la empresa no logró estabilizar su servicio.
Este nuevo episodio alimenta la polémica sobre la sustentabilidad de las aerolíneas privadas en Argentina, mientras la oposición cuestiona si un modelo de bajo costo puede garantizar eficiencia y confiabilidad en el mercado aéreo nacional.